Hermana Yerling
Me di cuenta de que Jesús quería mi corazón y mi vida solo para Él...

Mi  nombre es Hna. Yerling del Carmen Aguírrez Quintero;  soy de Achuapa, un municipio perteneciente al Departamento de León, (Nicaragua). Pertenezco a una  familia muy cristiana que la formamos ocho hermanos –dos mujeres y seis  varones–, papá y mamá.

Me pregunto, ¿me he sentido atraída por  el Señor desde mi niñez? Mi respuesta es ¡sí! Siempre me ha gustado servir a los demás y practicar las obras de Misericordia;  pero querer ser religiosa nunca pasó por mi cabeza, ni en mi niñez, ni en mi adolescencia; es  más: en esa etapa no había visto nunca una  monja, porque en mi pueblo no hay fundaciones de ninguna Congregación.

A los 22 años, por los designios de Dios, me he sentido atraída  a la vida religiosa. Pero quisiera contarles un poco cómo el Señor cambió el rumbo de mi vida:

 El año  2006 mi familia pasó por una prueba de fe grande,  pues dos de mis hermanos –uno con trece años y el otro con once meses– cayeron gravemente enfermos. Yo le pedí mucha fuerza a mi Dios para poder tener mucha fe y esperanza y que pudieran recobrar pronto la salud. El pequeño se recuperó pronto tras una intervención; pero el otro no. Toda mi familia, junto con la comunidad a la que pertenecemos, orábamos con la confianza puesta en el único Médico por excelencia; y así fuimos notando, en todas las personas que nos visitaban, que Dios estaba con nosotros. En la oración que hacíamos todos los días por la noche, yo experimenté mucha fuerza espiritualmente que no se cómo explicar. Una mañana del mes de noviembre,  el  sacerdote de mi parroquia llegó a la comunidad, nos llamó a toda la familia y delante de todos administró la unción de enfermos a mi hermano y también hizo una oración especial. ¡Qué paz tan grande experimentamos después de la Misa toda la familia!.

A partir de este momento, todo fue  diferente ya no hubo más tensión alguna por la enfermedad de mi hermano, pues, gracias a Dios se recuperó totalmente. Esta gracia del Señor me ayudó a tener mucha más devoción a la Sagrada Eucaristía. Yo tenía entonces dieciocho años, y comenzó a surgir una  pregunta en mi interior: ¿Qué  quieres Señor de mí y en qué forma quieres que te sirva?

Yo iba a misionar y a visitar a los enfermos de la comunidad, por mi deseo de servir a la Iglesia pero, a estas preguntas  no encontraba respuesta, a pesar de que tanto lo anhelaba en mi corazón.

En el año 2011, estando yo en el parque de mi parroquia, con mi hermana llega un muchacho que me rogaba con insistencia para que yo fuera su novia y  me prometía matrimonio. Yo me negué, porque en mi interior, oía una voz muy clara que me decía: "¡fidelidad, fidelidad!". Estas palabras resonaron más y más en mi corazón, al tiempo que sentía una inmensa alegría, a pesar de no entender lo que estaba ocurriendo. ¿Qué era lo que estaba pasando y qué significaba esa voz que escuchaba muy dentro de mí, a la vez que sentía algo diferente? ¡Era la respuesta que buscaba desde hacía mucho  tiempo!. Lo vi muy claro: me di cuenta de que Jesús quería mi corazón y mi vida solo para Él.

A partir de este momento, recordé todo lo que Jesús había hecho en mi familia, el milagro grandísimo que había hecho en mi hermano: todo pasó por mi mente, como si fuera la película de mi vida.

En el 2012 hice una experiencia con unas religiosas de otra Congregación que están en el Sauce (otro municipio de León). Me sirvió para tener más cercanía  con el Señor, pero con su carisma no me sentí identificada.

El 3 de octubre del  2015,  un delegado de la Palabra de Dios de Achuapa, que sabía de mi inquietud vocacional, me preguntó si tenía todavía la  intención de ser religiosa; yo le dije que sí muy emocionada, que sólo estaba esperando que el Señor me mostrara el camino y que yo le pedía ser Franciscana.  El delegado   me habló de una religiosa –Hna. Claudia– que él conocía, pero no sabía de qué Congregación era;  me dijo: "yo creo que son Carmelitas". Este Delegado tenía un encargo serio e importante de sor Ana Carnero: investigar si por allá había vocaciones. Él le dijo que sí porque sabía que yo quería ser religiosa. Pero, en ese tiempo enfermó sor Ana y por eso me daba apuro llamarlas por teléfono.    

Yo vi muy claro que el Señor me buscaba; entonces le pedí al Delegado que él mismo  me consiguiera los números de teléfono. Y el 21 de noviembre  del mismo año llevó todos los números de la casa de Ticuantepe. Me comuniqué con las Hermanas el 31 de diciembre del mismo año. Grande fue mi alegría al hablar con sor Elena y más grande que me dijera que eran Franciscanas de los Sagrados Corazones: ¡todo providencia de Dios!. El Señor me quiere Franciscana, no hay duda, –me dije–, pues desde niña le tengo mucha devoción a san Francisco porque mi familia le quiere también mucho.
Mi primera visita a las Hermanas de Ticuantepe fue el 8 de febrero de 2016. Fui a conocerlas y pasé varios días con ellas. Sor Elena me habló de la posibilidad de comenzar el "Itinerario Vocacional", a lo que respondí afirmativamente. Volví a casa y comuniqué a mis padres este deseo. A finales del mismo mes, regresé otra vez al convento con la intención de hacer una experiencia más larga. Cada día que pasaba, me sentía más identificada con la Congregación y con  su Carisma. Haciendo lo que las Hnas. hacen en la Evangelización, estuve siete meses que se me hicieron cortos; fue creciendo mi deseo de seguir conociendo la Congregación, y así, después de esta experiencia de formación tomé la decisión  de pedir la Admisión al Postulantado. Otra gran alegría fue el día que recibí la respuesta diciendo que estaba admitida.

El 4 de septiembre de 2016, dejé mi tierra, rumbo a esta casa. Aquí he pasado un tiempo de postulantado y de noviciado. Y el 28 de diciembre he tenido la gran dicha de consagrarme al Señor, mediante la Profesión Temporal.  Sólo por los designios de Dios, porque su Misericordia es grande para con todos sus elegidos. Dad conmigo gracias al Señor.

Estaba esperando que el Señor me mostrara el camino y que yo le pedía ser Franciscana. 
Sólo por los designios de Dios, porque su Misericordia es grande para con todos sus elegidos...